María Marin. Calles de Albacete PDF Imprimir E-mail
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Albacete - Calles de Albacete
Escrito por Juan Pablo   
Domingo, 21 de Febrero de 2010 10:33

Datos sobre las calles de Albacete:

María Marín Molina

Las primeras noticias de la existencia de esta peculiar institución las encontramos en una noticia que publica El Defensor el día 6 de febrero de 1919. En ella se da cuenta de un acto celebrado en el local de la Cantina Escolar consistente en el sorteo de regalos para niños pobres, asistentes a este comedor y cuya organización ha estado a cargo de la "Asociación del Ropero del Niño Jesús". El hecho de que Joaquín Quijada no haga referencia alguna al "Ropero" puede darnos la pista de que su creación se situara antes de esa fecha pero que su actividad debía ser muy escasa.

En un principio, la Institución que estará presidida por María Marín Molina -Concejala en el ayuntamiento de la capital al final de la década de los años veinte- va a dedicarse únicamente al acopio de ropas y su reparto a los niños pobres. Posteriormente, va a ampliar su servicio a la atención directa a los menores, circunstancia que debió producirse alrededor del año de 1926.

 

La Asociación va a tener desde ese momento como objetivo principal acoger y cuidar durante el día a los niños de edades comprendidas entre el destete y su ingreso en la escuela normal. Se configurará, en definitiva, como una verdadera guardería laboral. Las personas beneficiarias de este servicio voluntario lo eran en su mayoría mujeres que habían enviudado y tenían necesidad de trabajar.

María Marín Molina, hermana del Director de la Casa de Maternidad e hija por tanto de Manuel Marín Sevilla, era una mujer muy progresista para su época. De carácter calmoso, extremadamente educada y correcta, nunca se casó. Curiosamente vivía en la calle de Caldereros encima de la Casa del Pueblo. En muchas facetas de su vida se nos aparece como una persona libre de prejuicios, hasta el punto de que llegaba a subirse a los trenes, en las paradas que éstos realizaban en la estación, con objeto de pedir limosna para afrontar los gastos del "Ropero". La prohibición de ejercer la mendicidad en el tren obligaba a las fuerzas del orden a su detención y posterior traslado a dependencias policiales, de donde era rescatada por su hermano Manuel Marín.

Junto a estas aportaciones conseguidas en su muy particular ejercicio de la mendicidad, que no dejarían de ser cantidades simbólicas, María Marín buscaría los recursos para financiar la guardería llamando a las puertas de las instituciones publicas. Así lo pone de manifiesto una instancia fechada el 3 de octubre de 1927, dirigida a la Diputación, en la que solicita una subvención por carecer de medios económicos para continuar la obra. En el mismo escrito reconocería que quizá el nombre que llevaba la Institución no era el más acorde con su verdadera finalidad, ya que no se limitaba a vestir a niños sino a proporcionarles alimento y cuidados en un hogar mientras sus madres trabajaban.

La Comisión encargada de la concesión de esta ayuda delegaría en el propio Presidente para atender esta petición, como consecuencia del acuerdo adoptado en Sesión de 6 de octubre:

Autorizar al señor Presidente para que resuelva lo que mejor convenga sobre la instancia de la señora Presidenta del Ropero del Niño Jesús, solicitando una subvención para costear los gastos de dicha Institución benéfica, que no cuenta apenas con medios económicos para realizar sus cometidos que son el que indica su nombre y el de albergar durante el día los niños de los obreros para que éstos puedan dedicarse libremente a su trabajo.

La Junta Provincial de Protección a la Infancia también concederá unas ayudas a esta asociación que se otorgarán en el año 1929. Poco tiempo después y con objeto de adaptar su nombre con esta nueva misión, la Institución pasará a llamarse Casa y Ropero del Niño Jesús.

La primera noticia con esta nueva denominación la encontramos el 12 de septiembre de 1931 en el diario El Defensor:

(...) Los males que todos lamentamos, al menos núcleos de ellos, pueden evitarse protegiendo al niño desde las primeras señales de su existencia para que pueda ser más tarde el hombre sano de cuerpo y alma que España necesita. A ello tiende la labor que

viene realizando la Casa y Ropero del Niño Jesús donde se cuidan gran número de huerfanitos mientras las madres ganan el sustento, y cuya Institución protegida con culto entusiasmo por nuestras primeras autoridades celebrará mañana por primera vez la Fiesta del Niño encargándose de la recaudación distinguidas señoras y señoritas.

La Asociación va a ir creciendo, indudablemente, tanto en miembros como en recursos. Con motivo de ser visitada en noviembre de ese mismo año por una notable oradora de paso por la ciudad a donde había acudido para pronunciar magistrales conferencias sobre la cultura de la mujer, la prensa se hará eco del suceso. En la noticia que cubre esta visita se pondrá de manifiesto la inquietud existente en la Junta Directiva del Ropero para instalar a los niños en las condiciones que ellos merecen y el progreso de nuestra capital reclama. Se tratará de la primera petición pública para la construcción de un nuevo local.

Esta es la razón por la cual en dos sesiones del Ayuntamiento de 7 y 14 de diciembre de 1931 se adoptan acuerdos para ceder un solar con destino a la "Institución de la Casa del Niño" en la Puerta de Murcia, y la concesión de distintas subvenciones para la misma. En marzo de 1932 se requiere a esa Institución para que inicien las obras en el solar cedido. Sin embargo, éstas no pueden empezar ya que la Asociación no está legalmente

constituida y no se ha podido, por esta causa, formalizar la escritura de cesión. Una instancia de María Marín de abril de 1932 nos permitirá conocer que esa Institución de la Casa del Niño -denominación que nos recuerda al Albergue dependiente de la Junta de Protección de Menores tratado en el capítulo 111- se trataba en realidad del mismo Ropero del Niño Jesús. En la misma se solicita que se modifique el acuerdo de cesión de un solar a la Casa del Niño en el sentido de que se haga a nombre de la asociación benéfica de su presidencia, que es la que legalmente está constituida y a la que el Ayuntamiento quiso referirse al tomar el referido acuerdo.

En consecuencia, el acuerdo de cesión a favor de la "Casa del Niño" se revoca y se concede el solar al Ropero del Niño Jesús, si bien con la condición de permitir la existencia de un Concejal Delegado del Ayuntamiento en el seno de la Institución con objeto de garantizar en todo momento su funcionamiento, dando toda clase de garantías y facilidades a todos cuanto a ella soliciten acogerse, sin distinción de confesiones.

Esta condición no será aceptada por Doña María Marín y en sesión de 3 de mayo de 1932 se da cuenta de la renuncia del "Ropero" a la donación del solar, por esta causa.

Paralelamente, María Marín ya había iniciado contactos para buscar otro lugar en donde instalar el "Ropero", y al margen de las ayudas públicas que exigían como contrapartida el control de su actividad. En efecto, meses después de su renuncia al solar municipal aparecen listas de donativos para tal fin. Muchas voluntades se van a aunar en pos de ese objetivo: el arquitecto Julio Carrilero donará el plano de la obra que se va a realizar en la esquina de la calle Bemabé Cantos con Joaquín Costa; Juan Antonio Moreno dirigirá la obra; la madera la regalará Antonio Alfaro; y finalmente Narciso García Mochales cederá sus derechos de escritura del solar.

La Institución va a utilizar otros recursos para poder levantar en un plazo breve esa nueva instalación, como pudieran ser las veladas artísticas realizadas en el Teatro Circo. El Diario de Albacete de 16 de mayo de 1933 va a publicar un anuncio de una de estas veladas a beneficio de la Casa y Ropero del Niño Jesús.

El proyecto finalmente va a llegar a su término. Así lo pone de manifiesto una breve información del Defensor aparecida el día 5 de enero de 1934.

La primera guardería laboral en la historia de la ciudad de Albacete dispondrá ya de ese tan anhelado nuevo local. Por lo demás, desconocemos hasta cuando permanecerá en funcionamiento la Institución; es muy posible que la guerra civil fuese testigo de su desaparición. En cualquier caso, su promotora y presidenta fallecerá hacia el final de la contienda en la localidad de Jorquera, aquejada de una grave enfermedad. Dos años más tarde el Ayuntamiento acordará sustituir el nombre de la calle de Joaquín Costa, en donde se situaba la "Casa-Ropero", por el de su máxima artífice, doña María Marín Molina.

Este acuerdo traerá su origen de una moción del concejal Aurelio Prieto Rojas formulada en sesión de 30 de diciembre de 1939 y en la que se solicitaba se diese el nombre de María Marín Molina a la calle que habitaba esta señora por sus obras de caridad, y la cual fundó la institución conocida con el nombre de Ropero del Niño Jesús. Esta petición será reiterada por el mismo concejal en sesión de 26 de junio de 1940.

Finalmente, al año siguiente ya aparecerá en las Actas Municipales la sustitución del nombre de la calle Joaquín Costa por el de María Marín.

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Biografias y fuentes consultadas:

Instituto de Estudios Albacetenses, personas nacidas o vinculadas a la ciudad de Albacete y su provincia.

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